La ciudad se encuentra establecida a las dos orillas del -en invierno- caudaloso río que en su honor también lleva su nombre (Río Chone). Se encuentra localizada en los páramos y pantanos más bajos, húmedos y fértiles de la costa ecuatoriana, siendo el tercer Cantón más populoso de la Provincia de Manabí y uno de los más extensos de la región costa y el país. La historia de este poblado se proyecta también, en el sentimiento revolucionario y rebelde de sus habitantes, puesto que fue una de las primeras ciudades de Ecuador que dio lugar a uno de los conflictos simbólico-armados más destacados. Entre dichos conflictos están la Batalla de Los Amarillos el 1 de mayo de 1895, con la Proclama Liberal de Chone que se realizó un 5 de mayo de 1895, motivada y debida a la maniobra política del entonces Gobernador de la provincia del Guayas, el ex presidente José María Plácido Caamaño con la Venta de la Bandera Nacional que causó la Revolución Liberal en el Ecuador, desconociendo inmediatamente al gobierno del entonces presidente Dr.Luis Cordero Crespo y proclamándose públicamente jefe de la máxima magistratura del Estado al Gral. Don Eloy Alfaro Delgado en la presidencia de la República. Un mes después de los sucesos ocurridos en Chone, con mucha coincidencia en Guayaquil, un 5 de junio de ese mismo año proclama Presidente al mismo General Alfaro. Maniobra que los historiadores le atribuyen la primicia de la revolución liberal y el inicio de sublevación en Manabí a la valentía de los montoneros y aguerridos montubios de Chone. Esta historia támbien es citada en algunas estrofas del Himno a Chone, una incansable lucha que entonces perduraría por los siguientes gobiernos con turbulencia social y catástrofe económica para el sector.
Chone támbien es conocida como La Ciudad de los Naranjos en Flor debido a la abundancia de sembríos de Naranja y el exquisito sabor de sus frutos; así como la producción de sus mencionados cultivos. Se la puede nombrar como La Supernova del Cacao, ya que este producto originario de la zona se caracteriza por la excelente calidad, auténtico sabor y un aroma agradable y preferido por el paladar del mundo, lo cual convirtió a Chone en un moderno lugar acogedor para el comercio y los negocios de materias primas derivándose en un centro motor de la producción nacional. La ciudad de Chone es también conocida con el nombre de Jardín de Mujeres bellas y Hombres valientes, alusivo al carácter de los indígenas que habitaron dicha zona y a la pureza de la raza mestiza (cuando llegaron los españoles y europeos al sitio) que dio bellas y atractivas facciones a sus habitantes, principalmente a las mujeres.
Han surgido otras alegorías simbólicas, como la Atenas de Manabí o la Florentina del Ecuador, ya que fue una de las ciudades con mayor vida cultural del país desde finales del siglo XIX, mientras ocurría La Fiebre por la Pepa de Oro en el mundo entero. El primer indicio de la existencia de Chone data del siglo XV, cuando se establecieron las tribus de los Ñausas y los Chonanas en lugares repartidos alrededor de sitios ubicados en las afluentes del hoy llamado Río Chone y su estuario.
Se llega a entender que los vocablos indígenas de centroamérica fueron importados por los primeros habitantes debido a la relación comercial que mantenían y caracterizaban el uso reiterado de la CH en sus dialectos y lingüísticas. Cuando los españoles a mediado del siglo XVI llegaron a enterarse de la existencia de tribus nómadas en aquellos lugares del río que salía a la Bahía de los Caras, procedieron a denominarlo como Caserío o Señorío Indohispano de Pechance, porque en la zona había gurpos esparcidos de casas y debido a que así se autodenominaban los indios y demás habitantes que vivieron en el actual territorio de Chone.
Los cronistas españoles de mediados del siglo XVI hablaban del río a gran legua que iba a desembocar en una esplendorosa bahía, donde tranquilamente podrían caber y establecer naves marinas y barcos.
Al año 2008 es la tercera ciudad de Manabí en población y en economía. Cantón netamente agrícola y ganadera, posee el mayor número de cabezas de ganado en Ecuador. La Ciudad está rodeada de cerros y lomas que forman pequeños sistemas de elevaciones litorales con alturas que sobrepasan los 100 metros sobre el nivel del mar. La población está situada en un valle atravesado por el Río Chone siendo la cuenca hidrográfica más grande de la provincia.
Este cantón es dinámico, hospitalario y es cuna de mujeres bellas y hombres responsables con aspiración de ser destacados en instrucción académica.
Felipe V de España con sus reformas fue el artífice que indirectamente ordenó reubicar las villas del Nuevo Mundo y entre ellas se encontraba San Cayetano de Chone, mandato que le permitió definir exactamente las regiones geográficas de sus dominios indianos, además de consolidar el poderío español en la diplomacia internacional y demostrar un fuerte apoyo al desarrollo e influencia de la cultura española, las letras castellanas, las artes barrocas y la exploración en el campo de la cienciaAcorde a los datos extraoficiales establecidos para la opinión pública, como parroquia eclesiástica, fue fundada el 7 de agosto de 1735, por el religioso mercedario portovejense Fray José Antonio Cedeño y Macías, y bautizada como Villa de San Cayetano de Chone u oficialmente con el nombre hispanico de La Visorreinal Santísima Villa Rica de la Bendita Providencia de San Cayetano de Chone desta Nuestra Nueva Castilla, debido a que la ciudad no solo fue fundada en nombre de su santo sino también heredo la titulación La Visorreinal en manifiesto del Virrey, que supo caracterizar la protección de las pequeñas villas para que llevasen antes de su nombre oficial, siempre antecediendo un prefijo que lo relacione con la Ciudad de Los Reyes, que era la sede del Virreinato del Perú. El 7 de agosto, Se entiende esta fecha por fundación española y no como parroquialización, debido a que esta maniobra político-religiosa fue una medida más de las famosas Reformas borbónicas encabezadas por el reinado de Felipe V de España. El objetivo de las Reformas borbónicas era definir la exactitud de vastos territorios inexplorados de la corona española en las colonias americanas de ultramar, en las zonas limitadas de cada señorío , principalmente en la poco nombrada Gobernación de Atacames, en donde Chone formaba parte de su jurisdicción político administrativa en la Real Audiencia de Quito. Esta última hacía depender la gobernación con serios problemas de abastecimiento demográfico y administración pública, es decir, que estos territorios chonenses dependían jurídicamente y geográficamente de Atacames, pero políticamente de Quito. La Fundación española del Cantón Chone se produjo en un momento donde la supremacía de la cultura occidental europea estaba en pleno apogeo de esparcimiento social, siendo la máxima autoridad de estas tierras por aquel entonces el XXVIII Virrey del Perú Don José de Armendáriz y Perurena, Primer Marqués de Castelfuerte. La Fecha de fundación coincide en el calendario católico con el aniversario de fallecimiento de San Cayetano de Thiene, el santo de los trabajadores.
Es de suma importancia agregar que el territorio donde se establece la urbe principal de Chone, se alza en la orografía que se encuentra rodeada por una cadena montañosa selvática y pantanosa que asciende finalmente a lo largo de la infraestructura de edificios y casas construidas en la pequeña ciudad. En otras palabras el diseño urbano se entrelaza en el medio y a lo largo de unos pequeños semicírculos de montañas con abundante vegetación exótica y milenaria, posiblemente en forma lunar. Dicha vegetación cubre solo los puntos cardinales desde el Noreste hasta el Sureste en relación a la situación de expansión demográfica del Cantón, formando entonces el legitimo Semicírculo Lunar Montañoso de Chone que se alza en esas características y definiciones. En la actualidad es una verdadera virtud geográfica de la ciudad, dando a entender la famosa y notable antihipótesis y costumbre española de fundar ciudades cerca de cadenas montañosas y de riveras adyacentes o la limitación al acogimiento de las tribus nómadas en el lugar. Chone es definitivamente una maniobra más de la conquista española en territorio de la Real Audiencia de Quito ya planeada desde la existencia de tribus y civilizaciones que habitaron la zona hacia el siglo XV, pero se establece que la vigente ubicación de la ciudad se debe a las decisiones que optaron promover los indígenas, más no las delegaciones españolas que estuvieron por los pequeños asentamientos indígenas. Pero todo se deduce que la vigente urbe se estableció allí debido a la presencia del río, que sirvió de canal de penetración y de comercialización, dando muestras de superación económica con el Boom Cacaotero de finales de siglo XIX, donde Chone pasó a ser una ciudad reconocida por la calidad de este popular fruto de origen exótico.
Físicamente el semicírculo lunar montañoso de Chone es un fenómeno natural que se entiende por la elevación de un conjunto de montañas que forman una sola cadena rodeando circularmente a la ciudad en los puntos cardinales ya citados. Se puede apreciar claramente desde el puente que se extiende en una vía de la carretera diagonal al monumento a la Proclama Liberal del 5 de junio de 1895 en el sitio que es denominado en la actualidad como Las Banderas; justamente en la carretera que lleva hacia una de sus parroquias, la de San Antonio y los Cantones como San Vicente, Sucre, Tosagua, Rocafuerte y Portoviejo.
Tal vez los españoles solo se emprendieron a encaminar la disposición y petición que los indígenas les indicaron para fundar la ciudad donde hoy se ubica, poniendo como ejemplo el Cerro Guayas que es parte de la cadena semicircular o lunar que rodea a la ciudad en pleno punto cardinal Este, donde el casco urbano principal se define.
Al casco urbano y rural de Chone le corresponde al desarrollo de la organización económica de la Ciudad a partir del Boom Cacaotero a finales del Siglo XIX y su Cantonización el 24 de julio de 1894, aparte de los sucesos que se emprendieron posteriormente. Estudios científicos y anónimos de ciertas instituciones educativas del Cantón como el ya desaparecido Programa de Reforestación del Centro Educativo El Bejucal (Parroquia de Santa Rita) afirman que la zona norte de Manabí comprende unos de los territorios más bajos en la atmósfera andina, pero que caracterizan la fuerte presencia de terrenos fértiles y productivos, contribuidores de oxígeno y recursos forestales para el planeta. Dicha zona posee una riqueza endémica y exótica en la flora ecuatoriana, lo que pondría a considerar que el aporte forestal de Chone se mantiene en un nivel significativo por la abundancia de territorio y vegetación contribuidoras a la mejora y limpieza de los ecosistemas de la Provincia de Manabí y el país.
Chone se complementa con sus vecinos del Este: Flavio Alfaro y El Carmen, que también promueven actividades comerciales y generadoras de agricultura y ganadería por la riqueza del territorio donde fueron asentadas sus ciudades, ya que estos cantones en el pasado fueron parte de la jurisdicción de Chone hasta la década de los 60 y 80 respectivamente.
Alrededor del casco urbano chonense se alzan montañas y cerros pantanosos de hasta 500 metros de altura formando una sola cadena montañosa que rodea a la ciudad en la mayoría de las limitaciones cardinales.
El escritor Mar Pacífico Cedeño Mendoza dice: "todo el Cantón Chone, a lo largo y ancho, está matizado de suaves lomerios que dan orígenes a infinitos riachuelos o esteros que vierten sus aguas en pantanos o albarradas ó en uno de los cinco ríos importantes que nacen en sus tierras: Chone, Quinindé, Jama, Grande de Canuto; y el Río de Oro afluente del Daule".
Chone támbien es conocida como La Ciudad de los Naranjos en Flor debido a la abundancia de sembríos de Naranja y el exquisito sabor de sus frutos; así como la producción de sus mencionados cultivos. Se la puede nombrar como La Supernova del Cacao, ya que este producto originario de la zona se caracteriza por la excelente calidad, auténtico sabor y un aroma agradable y preferido por el paladar del mundo, lo cual convirtió a Chone en un moderno lugar acogedor para el comercio y los negocios de materias primas derivándose en un centro motor de la producción nacional. La ciudad de Chone es también conocida con el nombre de Jardín de Mujeres bellas y Hombres valientes, alusivo al carácter de los indígenas que habitaron dicha zona y a la pureza de la raza mestiza (cuando llegaron los españoles y europeos al sitio) que dio bellas y atractivas facciones a sus habitantes, principalmente a las mujeres.
Han surgido otras alegorías simbólicas, como la Atenas de Manabí o la Florentina del Ecuador, ya que fue una de las ciudades con mayor vida cultural del país desde finales del siglo XIX, mientras ocurría La Fiebre por la Pepa de Oro en el mundo entero. El primer indicio de la existencia de Chone data del siglo XV, cuando se establecieron las tribus de los Ñausas y los Chonanas en lugares repartidos alrededor de sitios ubicados en las afluentes del hoy llamado Río Chone y su estuario.
Se llega a entender que los vocablos indígenas de centroamérica fueron importados por los primeros habitantes debido a la relación comercial que mantenían y caracterizaban el uso reiterado de la CH en sus dialectos y lingüísticas. Cuando los españoles a mediado del siglo XVI llegaron a enterarse de la existencia de tribus nómadas en aquellos lugares del río que salía a la Bahía de los Caras, procedieron a denominarlo como Caserío o Señorío Indohispano de Pechance, porque en la zona había gurpos esparcidos de casas y debido a que así se autodenominaban los indios y demás habitantes que vivieron en el actual territorio de Chone.
Los cronistas españoles de mediados del siglo XVI hablaban del río a gran legua que iba a desembocar en una esplendorosa bahía, donde tranquilamente podrían caber y establecer naves marinas y barcos.
Al año 2008 es la tercera ciudad de Manabí en población y en economía. Cantón netamente agrícola y ganadera, posee el mayor número de cabezas de ganado en Ecuador. La Ciudad está rodeada de cerros y lomas que forman pequeños sistemas de elevaciones litorales con alturas que sobrepasan los 100 metros sobre el nivel del mar. La población está situada en un valle atravesado por el Río Chone siendo la cuenca hidrográfica más grande de la provincia.
Este cantón es dinámico, hospitalario y es cuna de mujeres bellas y hombres responsables con aspiración de ser destacados en instrucción académica.
Felipe V de España con sus reformas fue el artífice que indirectamente ordenó reubicar las villas del Nuevo Mundo y entre ellas se encontraba San Cayetano de Chone, mandato que le permitió definir exactamente las regiones geográficas de sus dominios indianos, además de consolidar el poderío español en la diplomacia internacional y demostrar un fuerte apoyo al desarrollo e influencia de la cultura española, las letras castellanas, las artes barrocas y la exploración en el campo de la cienciaAcorde a los datos extraoficiales establecidos para la opinión pública, como parroquia eclesiástica, fue fundada el 7 de agosto de 1735, por el religioso mercedario portovejense Fray José Antonio Cedeño y Macías, y bautizada como Villa de San Cayetano de Chone u oficialmente con el nombre hispanico de La Visorreinal Santísima Villa Rica de la Bendita Providencia de San Cayetano de Chone desta Nuestra Nueva Castilla, debido a que la ciudad no solo fue fundada en nombre de su santo sino también heredo la titulación La Visorreinal en manifiesto del Virrey, que supo caracterizar la protección de las pequeñas villas para que llevasen antes de su nombre oficial, siempre antecediendo un prefijo que lo relacione con la Ciudad de Los Reyes, que era la sede del Virreinato del Perú. El 7 de agosto, Se entiende esta fecha por fundación española y no como parroquialización, debido a que esta maniobra político-religiosa fue una medida más de las famosas Reformas borbónicas encabezadas por el reinado de Felipe V de España. El objetivo de las Reformas borbónicas era definir la exactitud de vastos territorios inexplorados de la corona española en las colonias americanas de ultramar, en las zonas limitadas de cada señorío , principalmente en la poco nombrada Gobernación de Atacames, en donde Chone formaba parte de su jurisdicción político administrativa en la Real Audiencia de Quito. Esta última hacía depender la gobernación con serios problemas de abastecimiento demográfico y administración pública, es decir, que estos territorios chonenses dependían jurídicamente y geográficamente de Atacames, pero políticamente de Quito. La Fundación española del Cantón Chone se produjo en un momento donde la supremacía de la cultura occidental europea estaba en pleno apogeo de esparcimiento social, siendo la máxima autoridad de estas tierras por aquel entonces el XXVIII Virrey del Perú Don José de Armendáriz y Perurena, Primer Marqués de Castelfuerte. La Fecha de fundación coincide en el calendario católico con el aniversario de fallecimiento de San Cayetano de Thiene, el santo de los trabajadores.
Es de suma importancia agregar que el territorio donde se establece la urbe principal de Chone, se alza en la orografía que se encuentra rodeada por una cadena montañosa selvática y pantanosa que asciende finalmente a lo largo de la infraestructura de edificios y casas construidas en la pequeña ciudad. En otras palabras el diseño urbano se entrelaza en el medio y a lo largo de unos pequeños semicírculos de montañas con abundante vegetación exótica y milenaria, posiblemente en forma lunar. Dicha vegetación cubre solo los puntos cardinales desde el Noreste hasta el Sureste en relación a la situación de expansión demográfica del Cantón, formando entonces el legitimo Semicírculo Lunar Montañoso de Chone que se alza en esas características y definiciones. En la actualidad es una verdadera virtud geográfica de la ciudad, dando a entender la famosa y notable antihipótesis y costumbre española de fundar ciudades cerca de cadenas montañosas y de riveras adyacentes o la limitación al acogimiento de las tribus nómadas en el lugar. Chone es definitivamente una maniobra más de la conquista española en territorio de la Real Audiencia de Quito ya planeada desde la existencia de tribus y civilizaciones que habitaron la zona hacia el siglo XV, pero se establece que la vigente ubicación de la ciudad se debe a las decisiones que optaron promover los indígenas, más no las delegaciones españolas que estuvieron por los pequeños asentamientos indígenas. Pero todo se deduce que la vigente urbe se estableció allí debido a la presencia del río, que sirvió de canal de penetración y de comercialización, dando muestras de superación económica con el Boom Cacaotero de finales de siglo XIX, donde Chone pasó a ser una ciudad reconocida por la calidad de este popular fruto de origen exótico.
Físicamente el semicírculo lunar montañoso de Chone es un fenómeno natural que se entiende por la elevación de un conjunto de montañas que forman una sola cadena rodeando circularmente a la ciudad en los puntos cardinales ya citados. Se puede apreciar claramente desde el puente que se extiende en una vía de la carretera diagonal al monumento a la Proclama Liberal del 5 de junio de 1895 en el sitio que es denominado en la actualidad como Las Banderas; justamente en la carretera que lleva hacia una de sus parroquias, la de San Antonio y los Cantones como San Vicente, Sucre, Tosagua, Rocafuerte y Portoviejo.
Tal vez los españoles solo se emprendieron a encaminar la disposición y petición que los indígenas les indicaron para fundar la ciudad donde hoy se ubica, poniendo como ejemplo el Cerro Guayas que es parte de la cadena semicircular o lunar que rodea a la ciudad en pleno punto cardinal Este, donde el casco urbano principal se define.
Al casco urbano y rural de Chone le corresponde al desarrollo de la organización económica de la Ciudad a partir del Boom Cacaotero a finales del Siglo XIX y su Cantonización el 24 de julio de 1894, aparte de los sucesos que se emprendieron posteriormente. Estudios científicos y anónimos de ciertas instituciones educativas del Cantón como el ya desaparecido Programa de Reforestación del Centro Educativo El Bejucal (Parroquia de Santa Rita) afirman que la zona norte de Manabí comprende unos de los territorios más bajos en la atmósfera andina, pero que caracterizan la fuerte presencia de terrenos fértiles y productivos, contribuidores de oxígeno y recursos forestales para el planeta. Dicha zona posee una riqueza endémica y exótica en la flora ecuatoriana, lo que pondría a considerar que el aporte forestal de Chone se mantiene en un nivel significativo por la abundancia de territorio y vegetación contribuidoras a la mejora y limpieza de los ecosistemas de la Provincia de Manabí y el país.
Chone se complementa con sus vecinos del Este: Flavio Alfaro y El Carmen, que también promueven actividades comerciales y generadoras de agricultura y ganadería por la riqueza del territorio donde fueron asentadas sus ciudades, ya que estos cantones en el pasado fueron parte de la jurisdicción de Chone hasta la década de los 60 y 80 respectivamente.
Alrededor del casco urbano chonense se alzan montañas y cerros pantanosos de hasta 500 metros de altura formando una sola cadena montañosa que rodea a la ciudad en la mayoría de las limitaciones cardinales.
El escritor Mar Pacífico Cedeño Mendoza dice: "todo el Cantón Chone, a lo largo y ancho, está matizado de suaves lomerios que dan orígenes a infinitos riachuelos o esteros que vierten sus aguas en pantanos o albarradas ó en uno de los cinco ríos importantes que nacen en sus tierras: Chone, Quinindé, Jama, Grande de Canuto; y el Río de Oro afluente del Daule".

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